viernes, 27 de abril de 2012

Preocuparse podría ser un signo de inteligencia DAVID RUIZ VELA


Preocuparse podría ser un signo de inteligencia

Un estudio del Centro Médico Downstate de la Universidad Estatal de Nueva York, sugiere que la inteligencia y la preocupación están relacionadas con la escasez de colina en la sustancia blanca subcortical del cerebro.

Un estudio del Centro Médico Downstate de la Universidad Estatal de Nueva York, sugiere que la inteligencia y la preocupación están relacionadas con la escasez de colina en la sustancia blanca subcortical del cerebro.

La colina es uno de los componentes más abundantes que contienen los tejidos cerebrales en el ser humano, y su presencia resulta fundamental para la mielinización de los tejidos nerviosos.

Tras el estudio, los científicos estimaron que  ambos rasgos coevolucionaron en los seres humanos. Aunque preocuparse demasiado suele ser considerado un aspecto negativo de la personalidad, mientras que la inteligencia es una cualidad que se valora positivamente, lo cierto es que la preocupación “puede hacer a nuestra especie evitar situaciones peligrosas, por muy remotas que parezcan“, según explicó Jeremy Coplan, coautor del trabajo.

En el estudio se midió el cociente intelectual (CI) de pacientes con  trastorno generalizado de ansiedad y se lo comparó con el de voluntarios sanos. En quienes sufrían ansiedad, el alto cociente intelectual aparecía asociado con mayor nivel de preocupación. En los sujetos sanos esto no sucedía.

Los autores también comprobaron que tanto la preocupación como la inteligencia están caracterizadas por una falta de colina y otros compuestos relacionados en el cerebro.

Preocuparse podría ser un signo de inteligencia

Un estudio del Centro Médico Downstate de la Universidad Estatal de Nueva York, sugiere que la inteligencia y la preocupación están relacionadas con la escasez de colina en la sustancia blanca subcortical del cerebro.

Un estudio del Centro Médico Downstate de la Universidad Estatal de Nueva York, sugiere que la inteligencia y la preocupación están relacionadas con la escasez de colina en la sustancia blanca subcortical del cerebro.

La colina es uno de los componentes más abundantes que contienen los tejidos cerebrales en el ser humano, y su presencia resulta fundamental para la mielinización de los tejidos nerviosos.

Tras el estudio, los científicos estimaron que  ambos rasgos coevolucionaron en los seres humanos. Aunque preocuparse demasiado suele ser considerado un aspecto negativo de la personalidad, mientras que la inteligencia es una cualidad que se valora positivamente, lo cierto es que la preocupación “puede hacer a nuestra especie evitar situaciones peligrosas, por muy remotas que parezcan“, según explicó Jeremy Coplan, coautor del trabajo.

En el estudio se midió el cociente intelectual (CI) de pacientes con  trastorno generalizado de ansiedad y se lo comparó con el de voluntarios sanos. En quienes sufrían ansiedad, el alto cociente intelectual aparecía asociado con mayor nivel de preocupación. En los sujetos sanos esto no sucedía.

Los autores también comprobaron que tanto la preocupación como la inteligencia están caracterizadas por una falta de colina y otros compuestos relacionados en el cerebro.
Dr. David Ruiz Vela

Sexo virtual e infidelidad DAVID RUIZ VELA


Sexo virtual e infidelidad

Por su fácil acceso, una gran cantidad de personas en el mundo están accediendo al mundo del sexo virtual.  Conoce sus aspectos más destacados.

Por su fácil acceso, una gran cantidad de personas en el mundo están accediendo al  mundo del sexo virtual.

Una encuesta realizada a estudiantes universitarios canadienses encontró que el 87% de más de 2.500 encuestados confesó que utilizaba herramientas como mensajería instantánea, cámaras web y mensajes de texto para tener sexo virtual.

La tecnología y el placer

El e-mail, la mensajería instantánea, el mensaje de texto y las salas de chat son tecnologías utilizadas por quienes buscan placer virtual.

“El sexo virtual se infiltró en la cultura de hace unos cinco años. La persona promedio puede participar sin tener que ser tecnológicamente fluida“, dice Louanne Cole Weston, terapeuta sexual.

“Esto proporciona una buena opción para personas que no son sexualmente deseables debido a su apariencia física. Ahora, las personas que fueron privadas de sus derechos en virtud de su apariencia tienen la opción de ser sexualmente activas en un mercado  que no discrimina“, dice Weston.

Weston explica que las familias monoparentales que no tienen suficiente tiempo en sus manos o las viudas que se vuelven a conectar con gente nueva son buenos ejemplos de aquellos que podrían beneficiarse del sexo virtual.

Nueva comunicación y problemas de intimidad
Para aquellos que bucean el mundo del sexo en línea, puede surgir la oportunidad de abrir puertas que antes estaban cerradas.

“Al igual que cualquier otra forma de comunicación humana, la comunicación sexual está evolucionando. Las personas comunican sus  deseos sexuales con bastante libertad a través del sexo virtual, que puede no ser el caso de conexiones en tiempo real. Muchas conexiones virtuales son precursoras para la cosa real y, como tal, esta apertura inicial podría conducir a una mayor apertura en lo sexual. Esto es algo bueno“, dice Gurza.

“Muchas personas están teniendo sexo en Internet. Pero las personas que lo están haciendo con regularidad o están sustituyendo sus relaciones íntimas para tener relaciones sexuales en línea, tienen problemas de intimidad“, dice la psicóloga Jenn Berman.
“Cuando se utiliza un método de larga distancia para alcanzar la intimidad sexual con un desconocido que nunca llegas a conocer, no se está logrando una verdadera intimidad“, dice Berman.

Infidelidad virtual
¿Tener sexo virtual es ser infiel?

“Cuando una persona casada va a Internet para conseguir sexo, erosiona la intimidad en el matrimonio“, dice Berman.
Para algunos la participación en la traición utilizando tecnología es tan imperdonable como la cosa real. Para otros, tal vez puede ser pasado por alto.

“Cada relación se define en sus propios términos. Algunos dirán que el sexo virtual es sexualmente excitante. Otros dirán que si no hay ningún contacto físico, todo es fantasía y eso no molesta“, explica Berman.
La revolución sexual de la mano de la evolución tecnológica
A medida que la tecnología evoluciona y continúa su expansión, también lo hace el sexo virtual.
"El sexo virtual puede ser un gran medio de placer y un gran precursor o aditivo de la vida sexual de una persona. Se espera, sin embargo, que no sustituya o afecte negativamente la propensión de un individuo por sentir placer sexual sensorial“, concluye Gurza.

Dr. David Ruiz Vela

martes, 24 de abril de 2012

Tu mente, tu salud DAVID RUIZ VELA


Tu mente tu salud

La interdependencia entre la salud física y mental tiene claras implicaciones para los pacientes y debería tenerla, también, para los médicos que les atienden.

El Instituto Nacional para la Salud y la Excelencia Clínica del Reino Unido (NICE, sus siglas en inglés) acaba de dar un paso firme en este sentido con la publicación de un informe en el que justifica la necesidad de abordar los problemas de salud mental de las personas que sufren enfermedades físicas crónicas como asma, patología cardiaca, diabetes, cáncer, hipertensión o artritis.
El documento, ‘Enfermedades crónicas y salud mental. El coste de la comorbilidad’, reconoce que “las personas con patologías crónicas, los usuarios más frecuentes de los servicios de salud, comúnmente experimentan problemas de salud mental como ansiedad o depresión. Como resultado de estos problemas comórbidos, el pronóstico de su patología y la calidad de vida que experimentan puede deteriorarse notablemente. Además, los costes de proporcionar atención a este grupo de personas se incrementan como consecuencia de un cuidado menos eficaz”.
Un ejemplo: la depresión es de dos a tres veces más frecuente entre los enfermos cardiacos, incluyendo a los afectados de patología coronaria, angina de pecho, insuficiencia cardiaca, accidente cerebrovascular o tras sufrir un infarto. Otro: las personas con diabetes son entre dos y tres veces más propensas a sufrir esta patología mental que la población general. Los problemas psiquiátricos también son tres veces más comunes en las personas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), concretamente los trastornos de ansiedad. De hecho, el trastorno de pánico es hasta 10 veces más común en estos enfermos que en el resto de la población.

Más de 15 millones de personas del Reino Unido (el 30% de la población) sufre una patología crónica y dado que estos pacientes tienen entre “dos y tres veces más probabilidades de sufrir un trastorno mental, se estima, en términos absolutos, que cuatro millones de enfermos crónicos padecerá una enfermedad psiquiátrica”.
El poder de la mente

Los mecanismos subyacentes en la relación entre salud física y mental son complejos. “La evidencia sugiere que una combinación de factores biológicos, psicosociales, ambientales y de comportamiento pueden estar involucrados. Vale la pena señalar que la relación causal es probable que sea de doble sentido. Si bien este informe se centra en las implicaciones de los problemas de salud mental para personas que ya tienen una enfermedad crónica, existe una fuerte evidencia que apunta a que sufrir un problema de salud mental, como trastornos de ansiedad o depresión, aumenta el riesgo de aparición de una amplia gama de enfermedades físicas”, se reconoce en el informe.

En él se defiende, además, que “varios trabajos han sugerido que el estrés crónico tiene un impacto directo en los sistemas cardiovascular, nervioso e inmunológico, dando lugar a una mayor susceptibilidad a una amplia gama de enfermedades. Como resultado de estas asociaciones, las personas con problemas de salud mental poseen entre dos y cuatro veces más probabilidades de morir prematuramente, por culpa de algunas patologías, como las enfermedades cardiovasculares”.
Más costes

Entre los puntos clave del informe del NICE destaca “que los costes que se derivan de desatención de los problemas mentales de los enfermos crónicos son importantes. Se estima que el coste total de atención de salud aumenta en un 45% por cada persona con una patología crónica al que se suma un problema mental. Esto sugiere que una 1,21 euros por cada 9,28 que se invierten en estos enfermos está vinculado a una mala salud mental y falta de bienestar”.

Unos costes que aumentan, en parte, porque la desasistencia psicológica conlleva el empeoramiento de la sintomatología física, un aumento del número de visitas al médico, más días de hospitalización, peor calidad de vida e incremento de la discapacidad. La atención de un gran número de afectados “podría mejorarse con la integración del cuidado de los aspectos físicos y psicológicos en Atención Primaria y a través de la inclusión de la salud mental en los programas de rehabilitación y cuidado de las personas con patologías crónicas”, recuerda el NICE.
Para ello propone el “trabajo coordinado de los especialistas en salud mental con el resto de profesionales implicados. Además, el establecimiento de estos cuidados integrados mejora notablemente los resultados terapéuticos, sin suponer un coste adicional ya que se reducen las visitas al médico, los días de hospitalización….”, especifica el informe.
Según los expertos del NICE, se debe “mejorar el enlace de los servicios de psiquiatría en los hospitales, así como proporcionar los conocimientos y habilidades básicas de salud mental a los profesionales de la salud”.
Los autores concluyen que el enfoque predominante para apoyar a las personas con patologías crónicas “corre el riesgo de fracasar al menos que reconozcamos el papel que juegan los problemas de salud emocional y mental en la reducción de las capacidades de las personas y la motivación para controlar su salud física”.
Dr. David Ruiz Vela

MITO temor a la anestesia DAVID RUIZ VELA


MITO acerca del temor a la anestesia

Para el doctor Pablo Argibay, cirujano del Hospital Italiano de Buenos Aires y director del Instituto de Ciencias Básicas y Medicina Experimental e investigador del CONICET, el “miedo a la anestesia” que mucha gente experimenta antes de ser sometida a una intervención quirúrgica es un “mito urbano”. Y lo es por dos razones, según explica: “La primera es que los avances más grandes en cirugía de alta complejidad se dieron en la anestesia y en la recuperación. Los pacientes sobreviven mucho más por estos cambios. Por otro lado, se tiende a minimizar el trauma. Hoy se puede tener anestesiado a un paciente 23 horas y sin embargo el problema no es ese”.

Desde hace algunos años, Argibay se propuso indagar sobre las posibles consecuencias adversas de una intervención quirúrgica a nivel cognitivo, muchas veces atribuidas a la anestesia.

Para ello, llevó adelante un estudio con roedores, a los que intervino quirúrgicamente. En total fueron 42 animales, los cuales se sometieron a laparotomías (intervenciones abdominales exploratorias) o extirpación de parte del hígado o del estómago.

 “Una de las experiencias consistió en abrir el abdomen de los animales y movilizar un poco las vísceras para luego volver a cerrarlo. Queríamos ver si ese procedimiento mínimo producía lo mismo que la anestesia o si había algo más, y lo que observamos es que se producían inmunomoduladores hipocampales, es decir, que había mucha inflamación en la zona del hipocampo, responsable de la memoria. No sabíamos si había cambios de conductas, empezábamos a ver que las mínimas injurias quirúrgicas producían cambios cerebrales”, sostuvo durante la reciente realización 15º Congreso Mundial de Anestesiólogos realizado recientemente en Buenos Aires, que contó con más de 8.000 participantes.

Los roedores no mienten. El cerebro está constantemente aprendiendo, para luego tomar decisiones en base a eso que aprende, explica a su modo el especialista. La cognición hace referencia a la capacidad que tienen las personas de conocer, de procesar información a partir de la percepción y la experiencia. “Las ratas son un buen modelo de estudio, por más que mucha gente crea que los resultados no son extrapolables; por el contrario, los resultados son extraordinarios ya que tienen notables capacidades cognitivas”, señala Argibay.

De acuerdo a lo explicado por el investigador, los procesos quirúrgicos de por sí producen diferencias cognitivas de diversa índole. No obstante, la mayoría de los estudios son anestesiológicos, es decir se preocupan por el efecto de la anestesia. “Claramente, son más susceptibles los pacientes añosos. Es común verlo cuando operan a una persona grande y tras la intervención empieza a olvidarse de las cosas. Estos trastornos de la memoria se recuperan en muchos casos, pero no se ha estudiado qué parte de la memoria está afectada. Nuestra hipótesis de trabajo fue que la injuria quirúrgica produciría, independientemente de la anestesia, cambios biológicos con un equivalente cognitivo. Observamos que el cerebro se inflamaba, y esto no es totalmente inocuo: produce trastornos en el aprendizaje”, asegura Argibay.

El estudio se llevó adelante con 42 animales, 10 eran control. Se hizo la evaluación de memoria antes y después de la cirugía. También se sometió a los animales a una hepatectomía (extirpación de parte del hígado) de 30 minutos, utilizando isoflurane como anestésico. “Observamos que la anestesia no modifica la memoria episódica. En la laparotomía empieza a haber una disminución en la memoria episódica, pero esto es mucho menor que en la hepatectomía. La conclusión es que la hepatectomía hace que los animales pierdan su memoria episódica. Nos preguntamos si esto era específico de esta cirugía. Respondimos haciendo una gastronomía: cortamos el estómago por la mitad y luego lo unimos. Es una cirugía con cicatrización bastante importante, y lo que vimos es que se produce un cambio tremendo en la memoria episódica. La gran conclusión es que lo que produce el deterioro cognitivo no es la anestesia sino la injuria quirúrgica”.

La situación “borrada”. El hipocampo, vinculado con las emociones y la memoria, es un área cerebral muy susceptible al estrés. Varios teóricos aseguran que en los pacientes depresivos, el hipocampo disminuye su volumen milimétricamente. “En las ratas estresadas –explica Argibay–, el peso del hipocampo es menor. Es decir, es muy susceptible al aumento de corticoides y muy susceptible al estrés, entonces, podría ser un blanco de la injuria quirúrgica, daño que podría reflejarse en trastornos de la memoria episódica”.

El test que utilizaron en las ratas para evaluar la memoria episódica –aquella que permite recordar todos los estímulos presentes en un determinado momento a partir solamente de uno de esos estímulos– fue el de reconocimiento de objetos novedosos. “Las personas con  enfermedad de Alzheimer –señala Argibay como ejemplo– no toleran la novedad. No les gusta, por ejemplo, que les cambien las cosas de lugar porque hay trastornos en el reconocimiento de dónde estaban las cosas. En la experiencia queríamos ver si los animales reconocían los objetos nuevos que se les presentaban. Vimos que las ratas con trastornos cognitivos no exploraban los objetos nuevos porque no los recordaban, no veían nada diferente”.

“Lo mismo ocurre con las personas –infiere luego el investigador–. La memoria episódica es el cuadro que tenemos de las situaciones permanentemente. Es la memoria de corto plazo”.
La cirugía como estresor. En resumen, la cirugía en sí misma sería es un estresor, y como tal conllevaría una distrofia cerebral que claramente produciría cambios en el sistema cognitivo.

En personas jóvenes operadas se producen alteraciones cognitivas, sólo que pasado el mes se recuperan.

Ante este panorama, los únicos que van a poder prevenir esta situación, según Argibay, serían los anestesistas: “Esto es interesante sobre todo para los pacientes con déficit en los mecanismos de recuperación cerebral, como por ejemplo los pacientes añosos, las personas con HIV, los trasplantados, es decir aquellos que ya vienen con alteraciones en los mecanismos de compensación, porque estos daños pueden ser progresivos o inducir a una depresión posoperatoria. El adecuado manejo anestesiológico podría prevenir los daños e incluso proponer los mecanismos de reparación, no es muy raro pensar en la administración de determinados fármacos que actúen de forma profiláctica del daño cerebral”, concluye Argiba
Dr. David Ruiz Vela



¿Cómo experimenta placer el cuerpo humano? DAVID RUIZ VELA


¿Cómo experimenta placer el cuerpo humano? Conoce el Ciclo de Respuesta Sexual

No cabe duda de que la mayoría de las personas disfrutan enormemente del sexo y sienten el placer correr por su cuerpo cada vez que el encuentro lo amerita.

Sin embargo, ¿alguna vez te has preguntado cómo tu cuerpo experimenta el placer sexual?

El ciclo de respuesta sexual es un conjunto de cambios físicos y emocionales que ocurren cuando una persona se excita sexualmente y participa en actividades de estimulación sexual como las relaciones sexuales o la masturbación.

Fases del ciclo de respuesta sexual

El ciclo de respuesta sexual tiene cuatro fases: excitación, meseta,  orgasmo y resolución.

Hombres y mujeres experimentan estas fases por igual, aunque en diferentes tiempos. Por otra parte, la intensidad de cada fase y su tiempo de duración varía de una persona a otra.

Fase 1: Excitación

La fase de excitación puede durar desde unos minutos hasta varias horas. Sus características son las siguientes:

Aumenta la tensión muscular

Se acelera el ritmo cardíaco y la respiración

La piel puede presentar enrojecimiento (manchas de enrojecimiento aparecen en el pecho y la espalda)

Los pezones se endurecen

El flujo de sangre aumenta en los genitales: se inflaman el clítoris y los labios internos de la mujer y se erecta el pene del hombre

Comienza la lubricación vaginal

Los senos de la mujer y las paredes vaginales comienzan a hincharse

Los testículos y el escroto del hombre se inflaman y este comienza secretar un líquido lubricante

Fase 2: Meseta
La fase de la meseta se extiende hasta el borde del orgasmo. Sus características son las siguientes:

Los cambios iniciados en la fase 1 se intensifican

Sigue aumentando el flujo sanguíneo en la vagina y las paredes vaginales presentan un color púrpura oscuro

El clítoris de la mujer se vuelve muy sensible y se oculta bajo la capucha del clítoris para evitar la estimulación directa

Los testículos del hombre se retiran hasta en el escroto

El ritmo de la respiración, la frecuencia cardiaca y la presión arterial siguen aumentando

Los espasmos musculares pueden comenzar en los pies, la cara y las manos

Aumenta la tensión muscular

Fase 3: Orgasmo

El orgasmo es el clímax del ciclo de respuesta sexual. Esta fase dura sólo unos segundos y sus características generales son:

Contracciones musculares involuntarias

La presión arterial, la frecuencia cardíaca y el ritmo de la respiración están en sus niveles más altos

Los músculos de los pies tienen espasmos

Se produce una liberación repentina y fuerte de la tensión sexual

En las mujeres, los músculos de la vagina se contraen. El útero también sufre contracciones rítmicas

En los hombres, las contracciones de los músculos en el pene dan como resultado la eyaculación de semen

Una erupción o “rubor sexual” puede aparecer en todo el cuerpo

Fase 4: Resolución

Durante la resolución, el cuerpo vuelve lentamente a su funcionamiento normal. Durante esta fase se experimenta una sensación general de bienestar y suele aparecer algo de fatiga o cansancio.

Algunas mujeres pueden excitarse nuevamente si la estimulación continúa y pueden experimentar más orgasmos (multiorgasmos).

 Los hombres, en cambio, necesitan recuperarse luego del orgasmo, lo que se denomina período refractario (en el cual no pueden experimentar el orgasmo de nuevo).
Dr. David Ruiz Vela

¿Por qué las personas tienen sexo? DAVID RUIZ VELA



¿Por qué las personas tienen sexo?

La mayoría de las personas podrían afirmar que tienen sexo por placer o para reproducirse. Sin embargo, la razón del sexo es mucho más profunda.

La mayoría de las personas podrían afirmar que tienen sexo por una función reproductiva. Sin embargo, la gente sigue teniendo relaciones sexuales mucho después de haber tenido hijos. Por lo tanto, el gran interés en el sexo y el erotismo no está necesariamente vinculado con el interés en la reproducción.

Otras personas podrían decir que tienen relaciones sexuales por placer. Sin embargo, las investigaciones demuestran que el placer físico de la estimulación genital no es necesariamente un componente importante en la decisión de tener relaciones sexuales. Los investigadores Cindy Meston y David Buss consultaron a 400 estudiantes acerca de sus razones para mantener relaciones sexuales. Entre las primeras destacaban: “Me sentí mal por él”, “Para castigarme a mí mismo”, y ”Perdí una apuesta”.

Muchas personas tienen sexo sin placer ni expectativas. De hecho, si se desea obtener placer inmediato se va a llegar más rápido mediante la masturbación.

Interacción y deseo sexual

Randall Collins, un sociólogo norteamericano que ha estado escribiendo sobre el tema desde hace décadas, argumenta que la sexualidad humana se puede entender sólo en un contexto social. Los seres humanos son sociales, solos y aislados no pueden sobrevivir.

El deseo sexual, por lo tanto, no se dirige principalmente al placer físico o la reproducción, sino que se relaciona con la conexión con los demás. El placer sexual es fundamentalmente una construcción social, algo que surge del intercambio social, según indica Collins.

Según Collins, construimos nuestro mundo en una serie continua de rituales de interacción que permiten nuestra existencia y le dan significado. Todos los aspectos de nuestras vidas se llevan a cabo a través de estas ceremonias. Las conversaciones entre amigos, un día de trabajo, una comida en familia, todos son rituales de interacción. Pueden ser diferentes en su contenido, pero son similares en sus procesos sociales y psicológicos: todos afectan a un grupo cuyos miembros son conscientes uno del otro y tienen un interés común.

En este contexto, el sexo es un ritual interactivo que sigue las reglas de los otros rituales. En un encuentro sexual, un pequeño grupo se reúne, los participantes son conscientes de la presencia del otro y su atención está dirigida al interés común.

Según Collins, un conocimiento profundo de la sexualidad sólo es posible si se mira desde la perspectiva del contexto social, en lugar de examinarla desde la perspectiva del individuo.

Por lo tanto, y según explica el experto, el placer no se deriva de la estimulación física de los genitales o de la posibilidad de dar a luz, el placer sexual se deriva de la cooperación sincronizada entre las personas. La totalidad del contacto humano es más grande que la suma de sus partes individuales.
Dr. David Ruiz Vela

Sexo y Salud: Recomendaciones para hombres y mujeres gay DAVID RUIZ VELA


Sexo y Salud: Pruebas Recomendadas para Hombres y Mujeres Gay
Las investigaciones muestran que los hombres gay, las lesbianas y los bisexuales pueden tener un riesgo mayor de ciertas enfermedades.
Vale comenzar por aclarar que los hombres gay, las lesbianas y los bisexuales tienen las mismas necesidades de salud que los heterosexuales
Sin embargo, las investigaciones muestran que las personas con parejas del mismo sexo pueden tener un riesgo mayor de contraer ciertas condiciones, por ejemplo, las lesbianas pueden tener un riesgo mayor de cancer de mama y los hombres homosexuales tienen un mayor riesgo de contraer HIV. También pueden ser menos propensos a realizar controles sanitarios y chequeos regulares en el médico.
Salud sexual
Si eres gay o bisexual, usas condones y realizas controles periódicos de salud sexual, puedes mantener una vida sexual saludable y reducir el riesfo de infecciones de transmisión sexual (ITS).
La investigación sugiere que los hombres gay y las lesbianas son menos propensos a realizar pruebas de detección de rutina que los heterosexuales.
Las enfermedades pueden afectar a cualquiera, más allá de su orientación sexual.
Controles de salud recomendados para las mujeres
Las mujeres que tienen relaciones sexuales con mujeres deberían someterse regularmente a frotis cervicales (Papanicolau), que debe repetirse cada 3 o 5 años.
Cáncer de cuello del útero
Alrededor de 2.800 mujeres son diagnosticadas con cancer cervical cada año. Se puede prevenir si se detecta a tiempo a través de pruebas periódicas de frotis cervical.
El cáncer cervical es generalmente asociado con las relaciones sexuales heterosexuales, pero las lesbianas también lo pueden desarrollar.
Según una encuesta realizada a más de 6000 mujeres, el 15% de las lesbianas y las mujeres bisexuales nunca se han realizado un Papanicolau, en comparación con el 7% de las mujeres en general.
Cáncer de mama
Según la encuesta referida anteriormente, las lesbianas son más propensas al cáncer de mama que las mujeres heterosexuales, posiblemente debido a que son menos propensas a tener hijos, tienen más probabilidades de tener sobrepeso  y son más propensas a beber alcohol que las mujeres heterosexuales.
Más de 1 de cada 12 mujeres lesbianas y bisexuales con edades comprendidas entre 50 y 79 años, fueron diagnosticadas con cáncer de mama, en comparación con 1 de cada 20 mujeres en general, según la encuesta. Sin embargo, las lesbianas y mujeres bisexuales tienen menos probabilidades de asistir a pruebas rutinarias de detección de mama.

Controles sanitarios recomendados para los hombres
Los hombres gay, al igual que los hombres heterosexuales, deben realizarse un chequeo de detección de cáncer de colon a los 60 años y chequear su presión arterial cada 5 años a partir de los 40 (más a menudo si tienen problemas de presión arterial).

HIV
Aunque el HIV puede afectar a cualquier persona, los hombres gay del Reino Unido son el grupo más afectado y el número de personas con HIV sigue aumentando.
Según la Agencia de Protección de la Salud (HPA), cerca de un 27% de las personas con HIV no saben que lo tienen.
El HIV se transmite más comúnmente a través de relaciones sexuales con penetración y la mejor manera de prevenirlo es usando un condón. Si has tenido relaciones sexuales sin protección o piensas que podrías estar en riesgo, es importante que te hagas la prueba.
Clamidia
La clamidia es la infección más comúnmente diagnosticada en el Reino Unido. Afecta a hombres y mujeres, homosexuales o heterosexuales.
La mayoría de las personas que contraen clamidia no presentan síntomas perceptibles, pero si no es tratada, puede conducir a serios problemas de salud.

Salud mental de hombres y mujeres
La depresión  afectan a las personas homosexuales y heterosexuales. Sin embargo, la investigación muestra que estas condiciones pueden ser más comunes en las personas gays, lesbianas y bisexuales. Esto puede estar vinculado con experiencias de homofobia o intimidación.

En caso de sentir la necesidad de conversar con alguien o de tener apoyo acerca de algún problema, se aconseja visitar a un psicólogo.
Dr. David Ruiz Vela




David Ruiz Vela en Google