viernes, 13 de abril de 2012

EL CEREBRO FEMENINO. Dra. Renée Delgado Villa

EL CEREBRO FEMENINO. Dra. Renée Delgado Villa

 Tenemos los hombres y las mujeres cerebros iguales? Los diferentes roles de género en la vida diaria son consecuencia de cerebros sexualmente diferenciados o de influencia cultural? Juana de Arco, Margaret Tatcher o Brigite Bar...dot tenían o tienen cerebros iguales a Alejandro el Magno, Barak Obama o George Clooney? Qué nos dice la ciencia al respecto?

Los mayores niveles de testosterona en hombres no existen solamente para tener testículos o un falo (cuyo tamaño se disputan) y los altos niveles de estrógenos en féminas no permiten solamente esas redondeces que a veces acentúan con silicona. Le testosterona y el estradiol actúan sobre el cerebro diferenciándolo. Se ha constatado que muchas estructuras del cerebro tienen diferente tamaño o forma en mujeres y varones, con lo que se entiende que las conexiones en el cerebro y la consecuente funcionalidad de ciertos circuitos también difiere. Pero entonces para qué la naturaleza creó cerebros diferentes en hombres y mujeres?

La respuesta esta en la necesidad de la supervivencia de la especie. Entendamos que cuando el Homo Sapiens apareció en nuestro planeta hace millones de años, los peligros ambientales no le hubieran permitido sobrevivir a menos que sus cerebros especializaran funciones y se complementaran. Es así que cuando el macho salió a cazar, a guerrear y por qué no….también a procrear, su cerebro debía permitirle una visión de distancia, buena orientación espacial, agresividad, individualismo, debía ser callado (hablar distrae a la presa), abstener la expresión de sus emociones y poco sensible (ni que llorara cuando cazara un venado), claro en objetivos y directriz. Las mujeres en cambio necesitaron desarrollar funciones cerebrales que les permitieran el cuidado y crianza de sus críos y la adecuada selección de frutos para alimentación. Para ello entonces amplió su visión periférica y afinó la captación de colores (mejor selección de frutos), su cerebro le permitió atender detalles, desarrollaron mejor olfato y la capacidad de distinguir sonidos agudos (o no escuchaban a su hijos pequeños), desarrollaron más empatía, así como comunicación verbal y para verbal, su cerebro les facilitó emotividad, expresividad afectiva y capacidad de cooperación. Y claro … su finalidad reproductiva le confirió ese ciclismo hormonal que no tienen los varones.

 El cerebro masculino entonces, está más desarrollado para manejar espacios e interpretar mapas, para ser más directriz, analítico, individualista, excitable visualmente, más constante pero también predecible, poco sensible, algo descuidado y difícil para escuchar (horror para la pareja!), no tiene habilidad de comunicación, habla poco, es poco expresivo y menos afectivo , es poco selectivo , se especializa en el logro de objetivos y en base a ello valora su éxito individual y status grupal. La mujer en cambio se desorienta fácilmente (por eso maneja mal), habla mucho y es poco directa, es detallista y emotiva, expresiva, cooperadora y ejecutiva, selectiva, desarrolla fácilmente estrategias para el logro de objetivos, pero valora y se enfoca más en los procesos que en los objetivos mismos; necesita establecer una relación emocional con los que la rodean y compartir sus logros, es muy buena realizando varias cosas a la vez y finalmente, por sus características cíclicas hormonales, es impredecible y algo inestable durante toda su vida. Decía Helen Rowald: a una mujer le basta conocer un solo hombre para entenderlos a todos, pero un hombre nunca entenderá a ninguna mujer aunque las conozca a todas.

En lo único q somos iguales es en nuestra perspectiva de persona humana...en nuestra relación con el estado, en obligaciones y derechos. En todo lo demás, tenemos que reconocer la complementariedad, afinarla y disfrutarla.
Espero les guste y sirva. Un abrazo de fin de semana
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

David Ruiz Vela en Google